Una exposición recupera la memoria del Guadalquivir

El hallazgo de un manuscrito del siglo XVIII sobre el río Guadalquivir en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla es el punto de partida de la exposición Guadalquivir. Mapas y Relatos de un río. Imagen y Mirada que acoge el Archivo de Indias. En este documento, se citan dos láminas que recuperan «el estado del antiguo Betis hasta ahora no visto, ni publicado por algún escritor hidráulico» y se establece un recorrido sobre la historia del río, desde su pasado mitológico hasta un futuro mejorable. Matías de Figueroa, quien se autodenomina «arquitecto del agua», es el autor de este legajo, aunque no conocemos su nombre hasta el final del mismo. De este modo, se pone en marcha el proceso de construcción de una imagen poliédrica del río.

La muestra, organizada con motivo del 90 aniversario de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, se celebra desde el 10 de octubre hasta el 18 de marzo. A ella se le suma una exposición virtual en ExpoBus. Documentos historiográficos, fotografías antiguas, láminas, mapas y portadas de libros dan forma a esta exposición distribuida en seis salas y comisariada por el profesor José Peral.

Miradas del río

«El Guadalquivir se ha mostrado diferente aun siendo uno solo». Muchas han sido sus representaciones, escritas, dibujas y pensadas. Y es de esta multitud de percepciones o imágenes que el río ha generado, a lo largo de los siglos, de lo que habla esta exposición, que entiende el agua no como un bien comercial sino como un patrimonio que hay que proteger y defender. Dividida en seis secciones, la muestra teje un puente entre el pasado y el futuro del río y construye así una imagen colectiva de cómo vivimos el Guadalquivir. El río como recurso es probablemente la imagen que primero se identifica. El hombre siempre se ha apropiado de lugares de la naturaleza que le proporcionan agua. Junto a este primitivo aprovechamiento, habría que ir añadiendo, con el paso del tiempo, la imagen del río como fuente de energía (desde los molinos hasta las fábricas de luz), como medio de transporte y comunicación (tanto de personas y materiales como de culturas y religiones), así como recurso inagotable de historia y educación.

Frente a esta imagen positiva de riqueza, se confronta la del río como amenaza, ya que durante siglos la población ha vivido con alerta las inundaciones. Desde las primeras riadas documentadas en la época medieval, pasando por las nefastas consecuencias que las crecidas provocaron durante los siglos XVI y XVII hasta llegar a la eclosión de un nuevo concepto de seguridad pública ya en el siglo XVIII, los andaluces han mirado con expectación al cielo. La compilación de los documentos de esta muestra atestigua que, hasta el siglo XIX, el impacto de las inundaciones continuaba siendo el mismo que en siglos atrás. Además de las víctimas mortales, se paralizaba la actividad económica de la ciudad y su entorno. El siglo XX es sinónimo de una regulación más específica de las cuencas. En el siglo XXI, según la exposición, «la batalla contra los riesgos hidrológicos parece que se ha vencido, aunque los últimos desbordamientos dejan al descubierto la fragilidad de muchas poblaciones».

Noticia original: http://www.diariodesevilla.es/universidadsinlimites/exposicion-recupera-memoria-Guadalquivir_0_1180682641.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *