España construye los pisos más grandes de su historia reciente

España construye los pisos más grandes de su historia reciente

Los expertos abogan por recuperar los inmuebles pequeños para satisfacer la demanda de jóvenes, separados, familias monoparentales e inversores.

La oferta de pisos pequeños (entendidos estos como estudios y apartamentos de un dormitorio) es una especie en extinción. Por no decir que, prácticamente, ha desaparecido del mapa de la obra nueva en un momento en el que en España se hacen las viviendas en bloque más grandes de la historia reciente. Hasta tal punto llega la carestía de los llamados minipisos, tan demonizados en el boom, que hoy representan una asignatura pendiente en el nuevo ciclo del sector.

El aviso lo dio hace unos meses el presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Baleares (Proinba), Luis Martín, quien exigió a las administraciones que facilitaran la edificación de viviendas asequibles de pequeño tamaño para jóvenes. Los datos le dan la razón. Según el Ministerio de Fomento, la superficie media de las nuevas viviendas en bloque asciende a 116,6 metros cuadrados. Una dimensión nunca antes vista en la serie histórica, que arranca en 1991, y que pone en liza inmuebles a precios más altos.

El contrapunto a esta situación tuvo lugar en 2008, cuando el tamaño medio de los pisos se contrajo a 97 metros. “Sin embargo, entonces, durante la burbuja, se desvirtuó el destino de estas viviendas. Su diseño vino más condicionado por el exceso de precio, que llevó a hacer casas cada vez más pequeñas para que su coste global no fuera excesivo e inasumible para el comprador”, matiza un promotor, queriendo diferenciar aquellos minipisos de los que hoy reclama una parte de la sociedad por necesidad.

Ciñéndose a la realidad inmobiliaria de su comunidad, Martín alertó de que no se está construyendo al nivel de la demanda y defendió que el sector promotor debía atender a la “gente joven que quiere pisos de 40 metros”. Igualmente, lamenta que haya restricciones urbanísticas locales y autonómicas que lo impidan, y otras que imposibilitan bloques de 15 o 20 alturas, en los que se ofrecerían precios más ajustados.

En este punto, cabe recordar que, según el Decreto 141/2012, de 30 de octubre, por el que se regulan las condiciones mínimas de habitabilidad de las viviendas y la cédula de habitabilidad, la superficie útil mínima que puede tener una casa en España es de 36 metros cuadrados. Esta tipología, según los entendidos, no sólo está pensada para jóvenes, ya sean singles o parejas sin hijos, en alquiler o en propiedad para una fase de su vida. También se adapta a separados y divorciados, familias monoparentales, etc. Pero, sobre todo, es objeto de deseo de los inversores, que compran para alquilar.

“Ciertamente, hay demanda de pisos pequeños, especialmente, de jóvenes que buscan independizarse, estudiantes y trabajadores desplazados. Ahora bien, este tipo de demandante suele estar centrado en el alquiler, donde entra en juego el inversor patrimonialista en busca de rentabilidad vía alquiler y revalorización del activo”, aclara David Botín, director del área de Promoción de ACR Grupo.

Mayor demanda a la vista

Mirando al mercado, éste no parece estar dando la respuesta adecuada. ST Sociedad de Tasación y Tinsa plasman en sus últimos estudios (Censo de Vivienda Nueva 2016 y Radiografía del stock 2016: suelo y vivienda nueva, respectivamente) la escasez de vivienda pequeña. ST informa de que apenas un 13% de la oferta tiene menos de 70 metros cuadrados por el 46% que cuenta con entre 100 y 150 metros. En dormitorios, sólo un 1% dispone de cero (estudios) y un 12% de uno. Del mismo modo, Tinsa corrobora que un escaso 7% de la obra nueva corresponde a apartamentos.

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