El ‘ladrillo’ se triplica: en 2020 se firmarán 1.500 hipotecas al día

El despertar del mercado inmobiliario registrado en los últimos meses no tiene marcha atrás. Todos los indicadores soplan a favor de la recuperación del sector: el PIB galopa con un crecimiento anual del 3,2%, los tipos de interés se mantienen en niveles históricamente bajos y la banca ha comenzado a relajar los criterios para prestar el dinero ante la necesidad de estimular su cuenta de resultados.

En este escenario, la consultora Oliver Wyman prevé que el número de créditos destinados a la adquisición de una casa se triplique en los próximos cinco años y alcance las 550.000 firmas anuales en 2020. Esta cifra equivaldría a la constitución de 1.500 hipotecas nuevas cada día, desde las cerca de 600 que se firman actualmente.

Detrás de este repunte del ladrillo se sitúa la previsible aceleración en la creación de nuevos hogares -la reducción del nivel de paro permite, entre otras cosas, que los jóvenes puedan emanciparse antes- y una demanda de casas embalsada durante la crisis que podría alcanzar las casi 300.000 viviendas. En este último caso, se trata de hogares que llevan esperando años para comprarse un inmueble pero que no se han decidido a dar el paso a la espera de que mejorara la situación económica y el precio del metro cuadrado siguiera cayendo.

Desde 2007, año en el que alcanzó máximos, el coste de la vivienda se ha hundido un 42,1%, según los datos publicados por Tinsa. No obstante, el índice que publica mensualmente la tasadora advierte que el precio ha tocado fondo y acumula entre los meses de enero y agosto un leve aumento del 0,2%. La recuperación de precios viene liderada por las zonas costeras -destinada principalmente a segunda residencia- y en las grandes ciudades.

Oliver Wyman considera que la previsión de hipotecas firmadas para el año 2020 corresponde a los “niveles de equilibrio” de una economía del tamaño de la española. Es decir, la firma de 1.500 créditos cada día no implicaría según esta empresa la creación de una nueva burbuja inmobiliaria similar a la registrada entre los años 2005 y 2007. En esas fechas se firmaban al año en España 1,3 millones de hipotecas:uno por cada 35 habitantes.

No obstante, la consultora financiera sí que advierte de una serie de riesgos que podrían deteriorar el mercado inmobiliario local. Estos estarían vinculados al empeoramiento de la situación económica – en parte por la “inestabilidad política” que paraliza el país-, un brusco incremento del Euribor ante la progresiva retirada de estímulos monetarios a nivel mundial -que encarecería las cuotas y elevaría los impagos- o la mayor concesión de créditos a clientes con un perfil de riesgo mayor. En este sentido, la banca se está viendo presionada ya a estimular su negocio hipotecario para impulsar su cuenta de resultados y hacer frente a la competencia creciente de los nuevos agentes digitales que actúan en el sector.

El mercado inmobiliario todavía sigue depurando los excesos de la primera década de siglo. En el segundo trimestre del año todavía se ejecutaron 20.927 hipotecas, lo que supone una reducción del 27% en comparación con el mismo período del año anterior.

Del total de embargos, un 57,1% corresponden a viviendas, de las que un 30,6% son habituales; un 18,6% a viviendas o sedes de personas jurídicas y un 7,9% restante a otro tipo de vivienda de personas físicas, según las cifras publicadas ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En cuanto al estado de las viviendas embargadas, un 13,6% corresponde a viviendas nuevas, un 25,1% menos, y el resto, un 86,4%, a usadas, un 31,2% menos.

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